viernes, 24 de febrero de 2017

Purismo contable III: intereses por aplazamientos de deudas

Seguimos con el repaso a las explicaciones ofrecidas en la Junta sobre determinadas prácticas contables de dudosa validez realizadas en los últimos años. Hoy toca abordar la cuestión de los intereses por el aplazamiento de una deuda con Hacienda. No me refiero a la deuda recurrida por los famosos cuadros, sino a un aplazamiento de mutuo acuerdo con la Agencia Tributaria. Es importante esta matización, pues si en el caso de los cuadros se puede alegar que está recurrida para no contabilizar los intereses, en este caso no hay excusa posible y como veremos se cumple a rajatabla que cuanto más mierda es el criterio utilizado más mierda aún será su justificación.






El caso objeto de análisis lo resumimos de la siguiente manera:


En 2013 o 2014 la Agencia Tributaria concede al Sporting un aplazamiento de una deuda de aproximadamente 6,5 millones de euros. En diciembre de 2016 habrá que devolver esa cantidad más los intereses. Estos intereses aún habiéndose devengado durante los ejercicios 2014,2015 y 2016 no fueron contabilizados en dichos ejercicios, no figurando el gasto financiero en las respectivas Cuentas de Pérdidas y Ganancias, ni incrementando la deuda con la Hacienda Pública en los respectivos Balances, provocando un desfase de unos 2 millones de euros entre lo real y lo contabilizado según el club.


La primera impresión es que parece mucho arroz para tan poco pollo, o lo que es lo mismo, muchos intereses para tan poca deuda y para ese plazo. Pero en Purismo Contable no nos vamos a meter en esos berenjenales sino que vamos a ir directamente a lo que supone una nueva transgresión del principio de prudencia que reza así:





El presidente del Sporting explicó en la pasada Junta que el Sporting sigue el criterio de reconocer los intereses en el momento del pago y que dicho criterio está explicado en la nota 4.10 de la memoria, es decir: 







Llega un momento que empiezo a dudar si Javier Fernández nos toma por gilipollas o es el presunto experto que le da a él las explicaciones quien le toma por tonto del haba. Comienzo a decantarme por esta última, ya que con una mínima formación contable sería imposible decir tal desfachatez sin ponerse mínimamente colorado. En cambio, me imagino a algún experto contable o auditor comiendo palomitas en el sofá de su casa desternillándose de risa, partiéndose en rodajas y completamente despollado mientras Javier Fernández hace el mayor de los ridículos en la Junta de accionistas.


Y es que dicha nota de la memoria alegada por el mandamás del Sporting  dice exactamente lo que tenían que haber hecho y no hicieron. Textualmente dice que los intereses se contabilizarán en el momento del devengo con independencia de la corriente monetaria o financiera, es decir, del momento del pago. O lo que es lo mismo, el principio de devengo que hemos puesto más arriba. Puede ser entonces que Javier Fernández se refiriera al último párrafo, que también habla de intereses, pero es que habla de los ingresos y no de los gastos. Aún así tampoco habla de contabilizarlos en el momento del pago.


No es un tema que sea cuestión de criterios de puristas o no puristas, de mayor o menor rigor, sino que es materia de primera clase de curso de contabilidad de CCC a distancia. Por lo tanto desde Purismo Contable hacemos las siguientes recomendaciones en el nombre de Fray Luca Paccioli:


- No desviarse del principio de devengo pues es la única forma de conocer la verdadera situación financiera a través de las cuentas sin tener que esperar a las mierdas de explicaciones que se dan en las juntas. En esta caso estamos hablando de 2 millones, que no es poco, como podríamos estar hablando de 300.


- Orden de alejamiento de los expertos contables, auditores y colaboradores diversos que hayan perpetrado este crimen contable, que les impida acercarse a los libros diarios, mayores, balances, cuentas de PYG y en general de cualquier tipo de documento contable.



viernes, 10 de febrero de 2017

Purismo contable II: las primas por objetivos

Seguimos analizando las explicaciones ofrecidas en la última Junta de Accionistas del Sporting sobre presuntas irregularidades contables puestas de manifiesto en este blog.




Es justo que ante las acusaciones vertidas desde este blog, pongamos también las explicaciones de los acusados, por muy mierdas, con perdón, que éstas sean. En el tema que hoy tratamos y a diferencia de los que trataremos en próximos días tienen un argumento contable en apariencia razonable. Cuestión distinta es que analizándolo fríamente sea tan mierda como los otros, siempre desde la óptica del purismo contable.


El caso analizado es el siguiente:


En la temporada 2014-15 el Sporting sube a Primera División. En las cuentas de esa temporada no se registra el gasto ni el pasivo generado por la prima de ascenso que corresponde a los jugadores. En la temporada 2015-16 se consigue la permanencia. En las cuentas de esa temporada se recoge el gasto por el ascenso de al temporada anterior, pero no el de la permanencia.


A primera vista nos encontramos ante un evidentemente incumplimiento del principio de devengo:






El argumento ofrecido en la Junta es que consideran que el devengo no se produce en el momento en que se consigue el ascenso, es decir, cuando el árbitro del Girona-Lugo pita el final del partido, sino cuando la Liga confirma su participación en primera división, que por lo visto se produce con posterioridad al 30 de junio, fecha de cierre del ejercicio contable. Del mismo modo sucede al año siguiente con la permanencia.


En principio puede tener cierta lógica este argumento. Pero si conocemos como funciona el mundo del fútbol no. En el caso de que hubiera argumentos razonables por las que la Liga pudiera denegar la participación en Primera podría llegar a entenderse. Pero pocos casos o ninguno habrá en que esto haya sucedido en la historia en lo que a ascensos se refiere. En los tiempos del fútbol moderno y el control económico, sí tenemos algún caso de equipos descendidos por incumplimiento de criterios económicos. Pero en el Sporting eran perfectamente conscientes de que cumplían los requisitos.




En base al criterio de reconocimiento de pasivos del Plan General de Contabilidad estos se reconocerán "cuando sea probable ... deban entregarse o cederse recursos". Por lo tanto, desde Purismo Contable consideramos que el argumento de esperar a que te confirmen la participación oficialmente se cae por su propio peso. Esta conclusión se refuerza por el hecho de que el resto de clubs de primera siguen el criterio aquí defendido, y que una práctica idéntica a la del Sporting realizada por el Xerez fue calificada por un juez como irregularidad contable relevante.

Pero el presidente tenía otra bala en la recámara, no desde la óptica contable sino desde la necesidad y la supervivencia. Algo así como que si en las últimas cuentas hubieran adoptado el criterio contable más purista, se acumularían en el mismo ejercicio los gastos por prima de ascenso del año anterior y prima de permanencia. Esto conllevaría un menor tope salarial para plantilla deportiva. Algo así como "robé la barra de pan porque tenía fame".


En purismo contable somos puristas pero por encima de todo sportinguistas. Así que si esta irregularidad sirve para meterle un gol por toda la escuadra al control económico de la Liga, nos tragamos nuestro purismo y rigor y les animamos a que sigan chutando. Para que luego no digan que los consejeros no meten goles.

lunes, 30 de enero de 2017

Purismo contable I. Las provisiones, el affaire Botía y Fray Luca Pacioli

Antes de dar respuesta a las explicaciones que en la pasada Junta de accionistas del Sporting se dieron sobre presuntas irregularidades contables que a lo largo de la vida de este blog fui poniendo de manifiesto, me gustaría afrontar un nuevo enigma surgido en las cuentas: las provisiones y en concreto el caso Botía.


Antes de analizarlo desde la óptica del más acérrimo  purismo contable voy a hacer un breve repaso al asunto en cuestión. Por el verano de 2012 el Sporting traspasa a Alberto Botía al Sevilla por 2,5 millones. El Barcelona, antiguo club del jugador, reclama al Sporting todo el importe del traspaso por entender que ha incumplido alguna de las cláusulas y el asunto acaba en los juzgados. En un ejercicio de imprudencia el Sporting no dota provisión contable alguna.


El segundo hito importante sucede en octubre de 2013 cuando el Sporting es condenado a pagar 750.000 euros por el juzgado de primera instancia. Ambos clubs declaran su intención de recurrir la sentencia. El Barcelona sigue solicitando los 2,5 millones del traspaso. En otro ejercicio de imprudencia, esta vez mayor, el Sporting tampoco dota la oportuna provisión contable.


Del tercer hito nos enteramos por casualidad, gracias a un buen blog de un aficionado sevillista (Salmón Palangana).  Nos encontramos ya en noviembre del 2015 y el Sporting es condenado por la Audiencia Provincial a pagar aún más: 1.250.000, la mitad del traspaso. Esta vez desde Mareo no se saca ningún comunicado a diferencia de la sentencia anterior, pero a raíz de la noticia del citado blog en la prensa local asturiana se recoge que el Sporting recurre al tribunal supremo. Del Barcelona en cambio no se sabe si se conforman con el botín de 1,25 kilos o también recurren al Supremo. El Sporting, en un ejercicio de prudencia, informa de que dota la correspondiente provisión contable y así figura en las cuentas como Gasto extraordinario. Hasta aquí todo correcto.






Este señor de la imagen es Fray Luca Pacioli, considerado padre de la contabilidad moderna al desarrollar el sistema de la partida doble. Esto quiere decir que todo apunte contable tiene su contrapartida. En el caso que nos ocupa tenemos por un lado la contabilización del Gasto extraordinario. Pero ¿cuál es la contrapartida?


Lógicamente al decir que se ha dotado una provisión, la contrapartida debería ser precisamente esa: la provisión. Sin embargo echando un vistazo al balance de situación observamos que no hay ninguna provisión. Así lo confirma la nota 14 de la memoria, que dice que no ha habido ningún movimiento en lo que se refiere a provisiones y contingencias durante ese ejercicio. Por lo tanto la opción más lógica no se ha utilizado.


La siguiente alternativa es que en un exceso de prudencia den el litigio por perdido y lo hayan contabilizado ya como una deuda exigible. Sorprendería por la nula prudencia mostrada con anterioridad. Sin embargo no parece estar en ninguno de los desgloses de deudas del balance, ni de la memoria ni en los powerpoints con los que los asistentes a la Junta fueron impresionados.


La tercera opción en discordia es la reducción del activo, ya sea contra un gasto anticipado (descartado) , un derecho de cobro (casi descartado) o la tesorería, siendo esta última la más normal.


En resumen, contablemente parece que no se ha procedido de ninguna de las dos primera formas lo que implicaría por descarte que se ha procedido de la tercera forma. Estaríamos entonces ante una importante contradicción.


Otro dato es que la explicación de la referida nota 14 de la memoria se llevó a la Junta, pero el presidente sólo explicó la parte de la contabilización que ya conocíamos: el gasto extraordinario. Y después de tantos años uno ya va conociendo el percal y entendiendo esos silencios sobre determinadas cuestiones.


Cada cual que saque sus propias conclusiones. Desde el purismo contable, en un ejercicio de máxima prudencia, evitamos pronunciarnos hasta tener más información sobre este enigmático asunto y planteamos al amable la siguiente cuestión ¿hay algo que no nos hayan contado sobre el affaire Botía?





viernes, 20 de enero de 2017

Del rigor a la burla

Hoy escribo unas líneas en golaverage.com sobre la Junta y la exigencia de rigor del mandamás del Sporting. Lo podéis leer pinchando en el enlace

Por otra parte y como gran novedad se dieron explicaciones a varias de las irregularidades contables puestas de manifiesto en este blog. Ni que decir que no me convencen en absoluto aunque se agradece el esfuerzo. Da para escribir un libro pero iremos poco a poco.

Como desahogo final y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y aunque no servirá de nada, solicito también un poco de rigor en el siguiente asunto:

- Contrato de Préstamo:es aquel por el que la entidad financiera (prestamista) entrega al cliente (prestatario) una determinada cantidad de dinero estableciéndose contractualmente la forma en que habrá de restituirse el capital, y abonar los intereses remuneratorios...

- Contrato de agencia: es aquel en virtud del cual una persona física o jurídica (el agente) asume de forma estable y permanente el encargo, en nombre  y por cuenta de otro y a cambio de una retribución, de promover y concluir contratos como intermediario independiente...

Esos contratos se firmaron con Doyen, correcto. Pero cuando hablamos del famoso contrato de Doyen, el contratón, que se parece como un huevo a una castaña a lo anterior.

Chupito cada vez que lea o escuche hablar del préstamo, crédito o contrato de agencia de Doyen.






sábado, 31 de diciembre de 2016

Sobre candidez, servilismo y el espiritu de la Navidad. Parte II.

Seguimos intentando combatir la epidemia de información tóxica. Esta vez es el propio Javier Fernández quien concede 3 entrevistas en dos días, dos de ellas al mismo medio. Debió de sentirse tan cómodo en la primera que decidió repetir.

Como era de esperar ninguno de los periodistas que hacen la entrevista le rebaten absolutamente nada en materia económica. Destaco este ejemplo:


Al entrevistador no parece extrañarle la respuesta pues no incide en ello. Le parece perfecto que esta gente no hubiese contemplado la indemnización de Amado en el presupuesto. A cualquiera le podría haber pasado si te cogen desprevenido. Pero ahora vamos a ver lo que escribió el mismo periodista el año pasado:


 El periodista no era un alma cándida al que se la podían colar con facilidad. Sabía de sobra de qué iba el asunto. Vosotros mismos lo podéis calificar.