viernes, 28 de julio de 2017

El cuarto poder

No comment. Sin acritud.

Diciembre de 2014



Marzo 2015




Abril 2015







Julio 2015





Diciembre 2016 (Tras presentar unas cuentas con una desviación presupuestaria negativa de 7 millones)


Julio 2017





lunes, 20 de marzo de 2017

Purismo contable VIII: la deuda cero

Dicen Javier Fernández y Ramón de Santiago que el Sporting tendrá deuda cero o casi en enero de 2017 "se lo crean o no". Aclaran no obstante que no se refieren a toda la deuda, sino sólo a la que califican como deuda  "no estructural". El resto, la que denominan "estructural", es inevitable que aparezca en el balance y su valor dependerá mayormente de la categoría en la que compita el Sporting (entre 3 y 10 millones).



Es decir, que de los 24 millones de deuda no estructural que había a 30 de junio de 2016 quedarán poco más de 2 millones en diciembre de 2017. O lo que es lo mismo, que pretenden devolver 22 millones en 18 meses "se lo crean o no". Y una vez hecho esto ya puede comenzar el crecimiento deportivo sin retorno "piensen lo que ustedes piensen".

Bien, no tengo una bola de cristal para saber si lo conseguirán o no ya que depende fundamentalmente de ellos, que son los que deciden el destino de los más de 50 millones que ingresan cada año. Pero lo que sí tengo es memoria y desde que sigo la contabilidad del Sporting desde los tiempos de la maricastaña nunca se cumplen las expectativas económicas, ya sea por una causa o por otra. Otros años decían que se optó por invertir mucho en jugadores o en reformar el Molinón y Mareo. La última excusa es que había deuda no contabilizada y que en realidad sí se redujo un montón de deuda, pero como no estaba contabilizada no se puede demostrar a través de las cuentas. Curiosamente todavía tienen la poca vergüenza de defender esos criterios aplicados y amparados por expertos contables, financieros y el auditor. Cierto que ahora, con powerpoints de por medio, parece que entra mejor.

Del mismo modo que los 30 millones que aparecían en el balance de 2015 no indicaban nada, pues había otros 10 millones (que se sepa) no contabilizados tampoco resultará creíble la deuda que figure en el balance a 30 de junio de 2018. No hay que olvidar al respecto que los consejeros, expertos contables, financieros y auditor que han perpetrado tal esperpento siguen siendo los mismos y que por lo visto se siente muy orgullosos de su mierda de criterios contables que vienen a decir que lo que digan las cuentas no vale para nada.

Así que mientras la información financiera siga en manos de incompetentes que no pasarían el primer examen parcial de un curso CCC online o mientras su jeta sea tan desproporcionada que les impida reconocer públicamente que su único criterio contable era el del engaño, a mí me resulta totalmente imposible creer nada de esta gente. Habrá gente que opine lo contrario y habrá otros cuando les tienen delante son incapaces de recordarles sus disparates a pesar de que en este blog se lo facilitamos gratuitamente. A estos, y para terminar con una nota de humor, les recomiendo con todo el cariño del mundo la lectura del chiste del Oso maricón de Pérez Reverte:

Va un cazador por el bosque proceloso, armado con su escopeta de un solo tiro. Viste en plan Rambo: camuflaje, gorro verde y demás. Nacido para matar, como dicen los lejías. Avanza así por la foresta, cauto, el arma dispuesta, cuando ve a un oso que está al pie de un árbol, roncando la siesta: un oso adulto, normal, pardo. De infantería. Al verlo, nuestro cazador se acerca de puntillas como el gato Silvestre, apunta el chopo y desde tres o cuatro metros de distancia le arrea un escopetazo. Y le falla. Al oír el tiro, el plantígrado abre un ojo, mira al cazador, abre el otro ojo, se levanta sacudiéndose las ramitas de pino y las hojas secas de la pelambre, y le dice: «Chaval, has tenido mala suerte. Soy un oso gay, o sea, maricón. Y no me gusta que me disparen a la hora de la siesta. Así que, para escarmentarte, ven aquí, que te voy a poner los pavos a la sombra». Y dicho y hecho; el oso agarra al cazador, y zaca. Lo sodomiza.

El cazador se toma el asunto con muy poca deportividad. «¡Venganza!», grita cuando corre al pueblo más cercano, que casualmente es Eibar. Llega, entra en una armería y pide un fusil mataosos de cinco tiros. Echa atrás el cerrojo y con mano airada mete los cartuchos. Clac, clac, clac, clac, clac. Se va a enterar, piensa tomando de nuevo el camino del bosque. Se va enterar. Avanza así nuestro intrépido y vengativo cazador entre los árboles, el fusil dispuesto para la sarracina, los ojos inyectados en sangre. Y al fin divisa al oso maricón que está de espaldas, entretenido con un panal de rica miel al que da golosos lengüetazos, ajeno a la tragedia que se cierne sobre su vida, y a lo peligroso que se ha vuelto el planeta azul. El caso es que se aproxima con sumo tiento el cazador, apuntando a la osuna cabeza. No quiere fallar, así que se acerca más, y más más. Está a un metro, y el oso sigue a lo suyo. Entonces, con una risa locuela, resuelto al escabeche, el cazador grita de nuevo «¡Venganza!» aprieta cinco veces el gatillo. Bang, bang, bang, bang, bang. Le pega cinco tiros como cinco sartenazos al oso. Y el muy gilipollas falla los cinco. Entonces el oso se vuelve despacio, con mucha flema, y se lo queda mirando. «Hombre -dice- pero si es mi amigo el escopetero». Luego se le acerca, sonriente. «Pues ya sabes, chaval -dice-. Yo Tarzán, tú Jane. Cinco tiros son cinco ñaca-ñacas. Ven, mi vida». El cazador intenta largarse, pero el oso, que es muy ágil aunque no lo parezca, da una especie de salto de ballet y lo trinca. Luego se lo calza cinco veces, una detrás de otra. Cling, cling, cling, cling, cling.

Imagínense ahora a ese cazador volviendo al pueblo -esta vez camina ya con cierta dificultad camino de la armería. Ese cazador que entra en la tienda gritando «venganza» como un descosido. Esa ametralladora que compra. “¿Cuántos tiros le pongo?”, pregunta el armero. «Doscientos», responde. Imagínense luego a ese cazador camino del bosque con la ametralladora colgada, poniéndose alrededor de los hombros y del cuello, con manos temblorosas por la cólera, las cintas de reluciente munición. «¡Venganza!». Y ahora imagínense ese bosque donde canta el mirlo, o lo que cante, y donde las ardillas, asustadas y tímidas en sus ramas, ven pasar al cazador con cara de jinete del Apocalipsis. «¡Venganza!», grita de nuevo el Rambo. Llega así hasta el oso; que es un oso maricón, sí, pero culto, y en ese preciso instante se encuentra leyendo una autobiografía de José María Mendiluce. Y sin más, a un palmo de su cabeza, le dispara la cinta entera. Ratatatatatat. Doscientos tiros uno detrás de otro, sin respirar. Y le falla los doscientos. Entonces el oso lo mira chasquea la lengua, cierra el libro y se levanta despacio, como con desgana. Luego se acerca un poco más al cazador, que se ha quedado de pasta de boniato, le pasa un brazo peludo por los hombros y le pregunta, en tono de confidencia: «Venga, colega. Sé sincero... ¿Tú aquí no has venido cazar, ¿verdad?».


domingo, 12 de marzo de 2017

Purismo contable I bis: el affaire Botía segunda parte

Venimos de aquí


Escuchadas de nuevo las explicaciones de Javier Fernández en la Junta, es necesario aclarar alguna cosa en cuanto al asunto Botía que comenté hace unos días. Durante la misma explica el motivo por el que el importe que hay que pagar al Barcelona como consecuencia de su reclamación se contabilizó como deuda (el Barcelona como acreedor) en lugar de como provisión. Lo que pasa es que terminó la explicación tan sumamente mal, como si no supiera de lo que hablaba, que dijo que por eso se contabilizó como gasto extraordinario y no como provisión, queriendo decir, supongo, que se consideró como deuda en lugar de como provisión. No me voy  a parar a analizar si era más correcta una u otra opción porque lo desconozco y porque no afecta al fondo de este post. Hoy además paso de ser prudente. Tengo ganas de marcha.


El fondo del asunto es el siguiente: ¿ dónde está la deuda de 1.250.000 por Botía ? ¿ dónde está que no la veo ?




En el siguiente cuadro vemos todas y cada una de las las deudas del Sporting que figuran en su contabilidad a 30 de junio de 2016:






Si analizamos una a una:


- Deudas entidades de crédito: la descartamos por importe y naturaleza
- Deuda Concursal privilegiada, subordinada y ordinaria: descartada por naturaleza
- Otras deudas: Se refiere a deuda con Bravo Capital, con Fernández y con el Ayuntamiento. Descartada.
- Proveedores: descartada por importe
- Acreedores varios: Aquí podría estar, pero según se explicó en la Junta de los 4 millones  2,8 corresponden a Doyen , 0,4 a la Federación , 0,2 a Jarpa y al Ayuntamiento 0,28 millones. No hay sitio para la deuda con el Barcelona.
- Personal: El Barcelona no está en la nómina del Sporting, que se sepa. Descartada.
- Otras deudas Adm. Públicas: Son deudas con Hacienda y la Seguridad Social

Por si a alguien todavía le queda alguna deuda tampoco aparece en los desgloses de deuda tan bonitos que dieron a través de Power Point.


Por lo tanto, si no está ni como provisión ni como deuda, podemos pensar que mintieron y no contabilizaron la operación. Sin embargo en la memoria se dice que hay un Gasto extraordinario de 1.250.000 de euros en concepto "Demanda Botía":




Como ya expliqué en el primer post del affaire Botía si hay un gasto tiene que haber una contrapartida, y solo hay 3 opciones:


1- una provisión. No la hay
2- una deuda. Dicen que la hay, pero no la hay
3- Disminuye un activo. Significaría que de alguna manera esa deuda está pagada. Pero no olvidemos que han dicho que está pendiente de sentencia.


Así que no se me ocurren más escenarios que los siguientes:

1- Que sea falsa la indicación en la memoria de que los 1.250.000 corresponden a la "Demanda Botía"y en realidad corresponda a otra cosa. Lo cual sería muy kinki hasta para ellos y más teniendo en cuenta las explicaciones ofrecidas en la Junta.

2- Que el desglose de la partida Acreedores no se corresponda con el ofrecido en la Junta por Javier Fernández y que la deuda con Botía estuviera dentro de los 4 millones de acreedores varios y por lo tanto no habría sitio para los 2,8 que dice se debían a Doyen. Ya sería el colmo de la desfachatez.

3- Que hayan sido tan extremadamente inútiles de meterlo como deuda con el personal. Sería el colmo de la imbecilidad.

4- Que a 30 de junio no existiese tal deuda, es decir, que de alguna forma se hubiera pagado, ya fuera en metálico, en especie, por compensación...Y el lector se preguntará ¿si ya lo han pagado qué motivo iban a tener para decir que aún está pendiente de pago? Pues no se me ocurre ninguno, yo sólo interpreto lo que dicen las cuentas y en este caso está bastante claro. La experiencia me dice que estos fallos inocentes son cortinas de humo para ocultar otras cosas. Pero ni idea.

No sé si Ramón de Santiago explicó con más detalle el estado del procedimiento porque casualmente en el comienzo de su exposición se estropea el audio.Tampoco he leído nada en la prensa al respecto aunque tampoco espero nada de ellos.

Probablemente nunca sepamos la verdad de este asunto. Será una laguna que ahí quedará. Tampoco creo que le importe a casi nadie. Sólo aspiro, y ya es mucho, a que en la próxima junta en la que Javier Fdez. hable de que tienen las puertas de Mareo abiertas de par y par para todo tipo de explicaciones (os recuerdo que tenéis un burofax de febrero de 2016 sin contestar y que se os recordó en la Junta y por escrito) o nos deleite con otra charla sobre el rigor y el purismo, que el  descojono  se escuche hasta en Bimenes.

Si os perdistéis la primera parta del affaire Botía lo tenéis aquí : http://vendovosmareo.blogspot.com.es/2017/01/purismo-contable-i-las-provisiones-y-el.html



jueves, 9 de marzo de 2017

Purismo contable VII: la responsabilidad de la deuda no contabilizada


Una vez analizadas todas las irregularidades contables y las explicaciones ofrecidas en la Junta toca delimitar responsabilidades. En esta SAD del disparate podemos escuchar a un consejero justificar el desfase presupuestario con un “nos encontramos con una deuda no contabilizada”, mientras otro defiende como gato panza arriba los criterios contables aplicados y otro, miembro del Consejo no consejero, dice que las facturas aparecen debajo de las alfombras. Oigan ¿en qué quedamos? ¿la contabilidad era buena o era mala?




En primer lugar hay que decir que los responsables del contenido de las cuentas son los miembros del Consejo de Administración, que para eso las formulan y las firman. Por lo tanto eso de “nos encontramos” pudiera valer para el recién llegado Fernando Losada (no computamos a estos efectos su periodo como asesor externo) pero no para los javieres,  que llevan en el Consejo desde los tiempos de la Maricastaña. En este caso, lo único que podrían alegar es que el Director General les puso una pistola en el pecho para firmar las cuentas.

Podrían excusarse en que cuando llegaron en 2012 ya existía esa deuda no contabilizada. Mentirían como bellacos. La mayoría de esos conceptos no contabilizados procedían de operaciones realizadas una vez que los javieres ya habían tomado posesión: intereses por aplazamientos de deudas con Hacienda, traspasos de jugadores con derechos económicos titularidad de Doyen, servicios de profesionales etc y en general todas las tropelías contables que he venido denunciando en este blog.

Por eso no le queda más remedio al mandamás que defender sus cuentas en base a criterios de los expertos contables y el auditor, que visto lo visto tienen el mismo valor que si fueran dictados por un churreru. Porque de criterio tienen más bien poco. Al menos si nos referimos al Plan contable español. En el de Yibuti, por decir uno, quién sabe.

Más irritante aún es escuchar al presidente justificar la no inclusión de aquellos conceptos en el presupuesto de la temporada 15/16 alegando que era imposible conocer los importes en el momento de su elaboración. Como si fuera mejor equivocarse en todo que en una pequeña cantidad. Pero ya el colmo es que con más de media temporada avanzada repita hasta la saciedad que el presupuesto es muy conservador sabiendo perfectamente que, por ejemplo, no  recogía 2 millones de intereses ya pagados. Lo peor es que esta burla era innecesaria, pues de sobra conoce que, tanto para lo bueno como para lo malo, a casi todo el mundo se la soplan sus explicaciones contables.

domingo, 5 de marzo de 2017

Purismo contable VI: gasto en personal no deportivo

En esta SAD donde todo disparate tiene su asiento y cada jeta su momento, hay días en las que te dan el post hecho. Basta con poner un par de declaraciones de Javier Fernández con un año de diferencia entre unas y otras para que el lector pueda sacar sus propias conclusiones. El asunto que nos ocupa hoy es la justificación del Sporting sobre el importe de los gastos de personal no deportivo así como lo indicado al respecto en la memoria del club:



Lo importante es lo si los entrenadores del primer equipo y el preparador físico son personal deportivo o no. Según la memoria parece que sí:





  • Explicación de Javier Fernández en enero de 2016 (al mismo que tiempo que se aprobaban las cuentas en las que se incluía la nota de arriba):


"la forma de recoger esta partida no se corresponde con la totalidad de clubs, no hay una homogeneidad en ello. Nosotros separamos lo que es sueldo de futbolistas exclusivamente para los futbolistas del primer y segundo equipo ... y en sueldos de personal no deportivo se incluye todo el resto del club... delegado, entrenador, segundo entrenador, preparador físico ..."


No fue un error puntual ante los nervios del directo, ya que días antes dijo lo mismo en un programa de radio Ante tal contradicción, ingenuo de mí esperaba una rectificación y disculpa en 2017. En cambio me quedé de pasta de boniato al escucharle y verle como sin pestañear hacía como si los disparates del año anterior no hubiesen ocurrido:


  • Explicación de Javier Fernández en enero de 2017: "En sueldos de plantilla deportiva se incluye únicamente la plantilla deportiva inscribible, el resto de trabajadores se incluyen en personal no deportivo ... la plantilla deportiva incluye cuerpo técnico del primer equipo, primer y segundo entrenador del primer equipo, preparador físico ..."

Y todo eso mientras lloriqueaba por la falta de rigor de algunos. De la bipolaridad no comentó nada. Desconozco los motivos que tendrá para cometer este engaño, pero dudo que sea involuntario. Y esto no es cuestión de mayor o menor purismo, es simplemente saber leer o no.







jueves, 2 de marzo de 2017

Purismo contable V: los agentes FIFA

Uno de los temas más polémicos de las cuentas del Sporting es el relativo a las comisiones de los agentes FIFA por el alto importe que supone temporada tras temporada en la cuenta de Servicios de Profesionales Independientes. No obstante, conviene hacer unas consideraciones previas de tipo contable para no sacar conclusiones erróneas haciendo comparaciones odiosas:


1- No todos los servicios de profesionales independientes son agentes FIFA
2- No todos los agentes FIFA son servicios de profesionales independientes
3- No todas las comisiones son por adquisición de jugadores
4- No todos los clubs contabilizan las comisiones de la misma forma






A continuación las desarrollamos:




1. No todos los servicios de profesionales independientes son agentes FIFA


La cuenta de Servicios de Profesionales incluye más conceptos que las comisiones a Agentes FIFA. En general, cualquier retribución a personal que no esté en nómina como puedan ser auditores, servicios médicos, servicios jurídicos etc


2. No todos los agentes FIFA son servicios de profesionales independientes


No todas las comisiones de agentes FIFA se contabilizan de la misma forma, unas van al balance y otras a la cuenta de Pérdidas y Ganancias. Y dentro de estas últimas también pueden registrarse en distintas cuentas según el tipo de operación y los distintos criterios de cada club.


3. No todas las comisiones son por adquisición de jugadores


Uno de los comentarios más generalizados que se pueden leer en las redes sociales es la comparativa entre la inversión en fichajes y las comisiones por agentes FIFA. Bajo ese punto de vista parece que no se tienen en cuenta las comisiones por ventas de jugadores y por la retribución de los jugadores. Cada una de ellas tiene un tratamiento contable diferente:


3.1 Comisiones por adquisición de jugadores


Cuando adquieres un jugador pagando un importe por traspaso se contabiliza en la cuenta Derechos por Adquisición de Jugadores, dentro del Inmovilizado Intangible. Es por lo tanto un activo en el Balance que se valora por el coste de adquisición que estará formado, entre otros, por las comisiones a agentes e intermediarios según se desprende del Plan General de Contabilidad y del Reglamento de control económico de la Liga :






3.2 Comisiones por ventas de jugadores


Cuando traspasas a un jugador se calcula el beneficio/pérdida por diferencia entre el precio de venta y el valor contable, deduciendo los gastos asociados al traspaso, entre ellos las comisiones de los agentes e intermediarios. Por lo tanto tampoco deberían contabilizarse en la cuenta de Servicios de Profesionales Independientes.




3.3 Comisiones por retribuciones de los jugadores



Al agente del jugador le corresponde un porcentaje de su ficha que bien puede abonárselo el club o el propio jugador. En el primer caso sí sería un gasto para el club que podría reconocerse en la cuenta de Servicios de Profesionales Independientes. Es el criterio que sigue el Sporting, pero es posible que otros clubes contabilicen este gasto en otras cuentas. Esta forma de proceder puede conllevar un problema con Hacienda que por no extenderme no voy a explicar, pero que podéis leer aquí Hacienda exige 52 millones a los grandes clubes de la Liga


El lector que haya llegado hasta aquí comprenderá la dificultad que conlleva calcular el importe total de las comisiones abonadas por un club. A ello se añade la circunstancia de la peculiaridad de los criterios contables aplicados por el Sporting y que nada tienen que ver con lo explicado anteriormente.


En primer lugar y como ya he comentado varias veces, la deficiente aplicación del principio de devengo hace que en ocasiones el importe que figura en la contabilidad no incluya todo lo realmente devengado en el ejercicio o que por el contrario acumule cantidades de distintos ejercicios.


En segundo lugar y por lo que se ha explicado en algunas Juntas, no hay una distinción entre comisiones por adquisición, venta o retribución, contabilizándolas todas como gasto el ejercicio en la cuenta de Servicios de Profesionales Independientes.


Entiendo que el resto de clubes y Sociedades Anónimas Deportivas son más respetuosos con la normativa y por ello los importes en la cuenta de Servicios Profesionales Independientes no sean tan escandalosos como en el caso del Sporting, lo que no quiere decir que paguen menos comisiones.


Para terminar, me resulta curioso el escándalo que se monta por el importe de los Servicios Profesionales Independientes sin tener en cuenta todo lo que he explicado en este post, y el poco ruido que genera cuando a través de Football Leaks se destapan las comisiones y los comisionistas en los traspasos de Borja López y Oscar Trejo, como ya expliqué en su momento aquí: The swiss job

lunes, 27 de febrero de 2017

Purismo contable IV: la venta de derechos económicos sobre jugadores a Doyen Group

Seguimos con el repaso a las explicaciones ofrecidas en la Junta de accionistas del Sporting sobre determinadas prácticas contables de dudosa validez realizadas en los últimos años. En este episodio alcanzamos ya el fondo de la desfachatez con la contabilización, o mejor dicho, la no contabilización de una deuda con Doyen derivada de un contrato de cesión de derechos económicos de jugadores.












El caso que hoy es objeto de análisis es el siguiente:




En el año 2011 Sporting y el Doyen Group firman un contrato por el cual éste entrega 2 millones de euros a aquél a cambio de unos determinados porcentajes de los derechos económicos de gran parte de su primera y segunda plantilla. El Sporting reconoce en sus cuentas un ingreso por dicho importe en la temporada 11/12. Sin embargo no reconoce ningún gasto ni deuda con el citado fondo de inversión, hasta que en la temporada 15/16 se resuelve el contrato por aproximadamente 3.300.000 de euros contabilizados en esa temporada como Gastos extraordinarios.







Tal como lo hemos planteado parece claro que el devengo de las obligaciones del Sporting se produciría cada vez que vende un jugador, disminuyendo el beneficio de la operación por la cantidad que le corresponde a Doyen y reconociendo una deuda. Sin embargo existe una cláusula que complica la contabilización y que es un retorno mínimo de 10 millones en favor de Doyen.








¿Significa esto que el Sporting debió contabilizar una deuda en ese momento por 10 millones? En Purismo contable tenemos dudas de cómo deberían haber procedido pero consideramos de que al menos la contingencia debió ser recogida en la memoria.


Aclarado esto vamos a continuar como si tal cláusula no existiese ya que de hecho y según nos han contado y por raro que parezca esa cláusula no se ejecutó. El presidente del Sporting explicó en la Junta que no se contabilizó nada porque no sabían por cuánto contabilizarlo: por cero, por cinco, por 10... Bajo ese punto de vista ninguna contabilidad sería fiable, ya que cualquier duda sobre el importe definitivo, por ejemplo entre 200 y 300 millones, permitiría a los gestores no reconocer una deuda. Sería un auténtico caos si se admitiera dicho criterio. Desconozco si los expertos contables, auditores y el mandamás del Sporting se habrán leído lo que el  Plan General de Contabilidad dice sobre las provisiones:




Por lo tanto el PGC establece que cuando un pasivo resulte indeterminado respecto a su importe o a la fecha de cancelación, se registrará como provisión. Y si por lo que sea tampoco lo registras como provisión pues al menos menciónalo en la memoria. En lugar de eso, lo que hicieron los dirigentes, antiguos y nuevos, fue no hacer ninguna referencia a la operación en las cuentas anuales e incluso negar la existencia de dicho contrato. Lo que en mi pueblo se llama ocultar y mentir.


Y  por qué cantidad registramos la provisión? Para eso el PGC utiliza el término estimación que por lo que parece en el Sporting nunca se contempla:





Por lo tanto la excusa de "no sabemos por cuánto" queda invalidada fulminantemente por el PGC. Pero todavía hay un par de documentos que dejan en peor lugar aún las explicaciones ofrecidas por el presidente:




El 28 de noviembre de 2013, el propio Javier Fernández reconoce ante notario una deuda cierta, líquida, vencida y exigible por la cantidad exacta de 2.538.750 euros como consecuencia de los traspasos de Trejo, Borja López, Barral y De las Cuevas. Pues esta cantidad tampoco figura en las cuentas de las temporadas 2013-14 y 2014-15 ¿Debemos entender pues que ni los expertos contables, ni el auditor ni Javier Fernández saben cuál es el importe de una deuda de 2.538.750 euros ? ¿debemos entender que tampoco saben de qué color es el caballo blanco de Santiago?


Pero aún hay más. Según se desprende de unos archivos de Doyen publicados en Football Leaks, el importe total de la deuda reconocida por el Sporting es de 3.304.063 euros. Esta cantidad sale de añadir a la anterior el porcentaje por el traspaso de Scepovic. Tampoco esta deuda fue reconocida en su día en la contabilidad rojiblanca. Curiosamente esta cantidad es la misma o muy cercana a la que finalmente cierra la relación del Sporting y Doyen el 29 de febrero de 2016. Esa cantidad ya estaba acordada en marzo de 2015 por lo que es probable que todas las negociaciones anunciadas hasta febrero de 2016 fueran una pantomima.



En Purismo Contable tenemos claro que la principal razón por la que estas deudas no figuraron en las cuentas del Sporting era ocultar la existencia del contrato con Doyen pues existían diversas opciones para contabilizarlas o al menos informar de la operación en la memoria. En lugar de eso se mintió reiteradamente. Consideramos que alegar la indeterminación de la cantidad es tomarnos una vez más por gilipollas. Recomendamos seguir alguna de las opciones indicadas en este post en aras de una mayor transparencia. Pero si lo que realmente se pretende es ocultar la operación la recomendación es seguir el mismo protocolo pero asegurándose de que Football Leaks no te deje en bragas haciendo públicos los contratos.



 

 
 






















viernes, 24 de febrero de 2017

Purismo contable III: intereses por aplazamientos de deudas

Seguimos con el repaso a las explicaciones ofrecidas en la Junta sobre determinadas prácticas contables de dudosa validez realizadas en los últimos años. Hoy toca abordar la cuestión de los intereses por el aplazamiento de una deuda con Hacienda. No me refiero a la deuda recurrida por los famosos cuadros, sino a un aplazamiento de mutuo acuerdo con la Agencia Tributaria. Es importante esta matización, pues si en el caso de los cuadros se puede alegar que está recurrida para no contabilizar los intereses, en este caso no hay excusa posible y como veremos se cumple a rajatabla que cuanto más mierda es el criterio utilizado más mierda aún será su justificación.






El caso objeto de análisis lo resumimos de la siguiente manera:


En 2013 o 2014 la Agencia Tributaria concede al Sporting un aplazamiento de una deuda de aproximadamente 6,5 millones de euros. En diciembre de 2016 habrá que devolver esa cantidad más los intereses. Estos intereses aún habiéndose devengado durante los ejercicios 2014,2015 y 2016 no fueron contabilizados en dichos ejercicios, no figurando el gasto financiero en las respectivas Cuentas de Pérdidas y Ganancias, ni incrementando la deuda con la Hacienda Pública en los respectivos Balances, provocando un desfase de unos 2 millones de euros entre lo real y lo contabilizado según el club.


La primera impresión es que parece mucho arroz para tan poco pollo, o lo que es lo mismo, muchos intereses para tan poca deuda y para ese plazo. Pero en Purismo Contable no nos vamos a meter en esos berenjenales sino que vamos a ir directamente a lo que supone una nueva transgresión del principio de prudencia que reza así:





El presidente del Sporting explicó en la pasada Junta que el Sporting sigue el criterio de reconocer los intereses en el momento del pago y que dicho criterio está explicado en la nota 4.10 de la memoria, es decir: 







Llega un momento que empiezo a dudar si Javier Fernández nos toma por gilipollas o es el presunto experto que le da a él las explicaciones quien le toma por tonto del haba. Comienzo a decantarme por esta última, ya que con una mínima formación contable sería imposible decir tal desfachatez sin ponerse mínimamente colorado. En cambio, me imagino a algún experto contable o auditor comiendo palomitas en el sofá de su casa desternillándose de risa, partiéndose en rodajas y completamente despollado mientras Javier Fernández hace el mayor de los ridículos en la Junta de accionistas.


Y es que dicha nota de la memoria alegada por el mandamás del Sporting  dice exactamente lo que tenían que haber hecho y no hicieron. Textualmente dice que los intereses se contabilizarán en el momento del devengo con independencia de la corriente monetaria o financiera, es decir, del momento del pago. O lo que es lo mismo, el principio de devengo que hemos puesto más arriba. Puede ser entonces que Javier Fernández se refiriera al último párrafo, que también habla de intereses, pero es que habla de los ingresos y no de los gastos. Aún así tampoco habla de contabilizarlos en el momento del pago.


No es un tema que sea cuestión de criterios de puristas o no puristas, de mayor o menor rigor, sino que es materia de primera clase de curso de contabilidad de CCC a distancia. Por lo tanto desde Purismo Contable hacemos las siguientes recomendaciones en el nombre de Fray Luca Paccioli:


- No desviarse del principio de devengo pues es la única forma de conocer la verdadera situación financiera a través de las cuentas sin tener que esperar a las mierdas de explicaciones que se dan en las juntas. En esta caso estamos hablando de 2 millones, que no es poco, como podríamos estar hablando de 300.


- Orden de alejamiento de los expertos contables, auditores y colaboradores diversos que hayan perpetrado este crimen contable, que les impida acercarse a los libros diarios, mayores, balances, cuentas de PYG y en general de cualquier tipo de documento contable.



viernes, 10 de febrero de 2017

Purismo contable II: las primas por objetivos

Seguimos analizando las explicaciones ofrecidas en la última Junta de Accionistas del Sporting sobre presuntas irregularidades contables puestas de manifiesto en este blog.




Es justo que ante las acusaciones vertidas desde este blog, pongamos también las explicaciones de los acusados, por muy mierdas, con perdón, que éstas sean. En el tema que hoy tratamos y a diferencia de los que trataremos en próximos días tienen un argumento contable en apariencia razonable. Cuestión distinta es que analizándolo fríamente sea tan mierda como los otros, siempre desde la óptica del purismo contable.


El caso analizado es el siguiente:


En la temporada 2014-15 el Sporting sube a Primera División. En las cuentas de esa temporada no se registra el gasto ni el pasivo generado por la prima de ascenso que corresponde a los jugadores. En la temporada 2015-16 se consigue la permanencia. En las cuentas de esa temporada se recoge el gasto por el ascenso de al temporada anterior, pero no el de la permanencia.


A primera vista nos encontramos ante un evidentemente incumplimiento del principio de devengo:






El argumento ofrecido en la Junta es que consideran que el devengo no se produce en el momento en que se consigue el ascenso, es decir, cuando el árbitro del Girona-Lugo pita el final del partido, sino cuando la Liga confirma su participación en primera división, que por lo visto se produce con posterioridad al 30 de junio, fecha de cierre del ejercicio contable. Del mismo modo sucede al año siguiente con la permanencia.


En principio puede tener cierta lógica este argumento. Pero si conocemos como funciona el mundo del fútbol no. En el caso de que hubiera argumentos razonables por las que la Liga pudiera denegar la participación en Primera podría llegar a entenderse. Pero pocos casos o ninguno habrá en que esto haya sucedido en la historia en lo que a ascensos se refiere. En los tiempos del fútbol moderno y el control económico, sí tenemos algún caso de equipos descendidos por incumplimiento de criterios económicos. Pero en el Sporting eran perfectamente conscientes de que cumplían los requisitos.




En base al criterio de reconocimiento de pasivos del Plan General de Contabilidad estos se reconocerán "cuando sea probable ... deban entregarse o cederse recursos". Por lo tanto, desde Purismo Contable consideramos que el argumento de esperar a que te confirmen la participación oficialmente se cae por su propio peso. Esta conclusión se refuerza por el hecho de que el resto de clubs de primera siguen el criterio aquí defendido, y que una práctica idéntica a la del Sporting realizada por el Xerez fue calificada por un juez como irregularidad contable relevante.

Pero el presidente tenía otra bala en la recámara, no desde la óptica contable sino desde la necesidad y la supervivencia. Algo así como que si en las últimas cuentas hubieran adoptado el criterio contable más purista, se acumularían en el mismo ejercicio los gastos por prima de ascenso del año anterior y prima de permanencia. Esto conllevaría un menor tope salarial para plantilla deportiva. Algo así como "robé la barra de pan porque tenía fame".


En purismo contable somos puristas pero por encima de todo sportinguistas. Así que si esta irregularidad sirve para meterle un gol por toda la escuadra al control económico de la Liga, nos tragamos nuestro purismo y rigor y les animamos a que sigan chutando. Para que luego no digan que los consejeros no meten goles.

lunes, 30 de enero de 2017

Purismo contable I. Las provisiones, el affaire Botía y Fray Luca Pacioli

Antes de dar respuesta a las explicaciones que en la pasada Junta de accionistas del Sporting se dieron sobre presuntas irregularidades contables que a lo largo de la vida de este blog fui poniendo de manifiesto, me gustaría afrontar un nuevo enigma surgido en las cuentas: las provisiones y en concreto el caso Botía.


Antes de analizarlo desde la óptica del más acérrimo  purismo contable voy a hacer un breve repaso al asunto en cuestión. Por el verano de 2012 el Sporting traspasa a Alberto Botía al Sevilla por 2,5 millones. El Barcelona, antiguo club del jugador, reclama al Sporting todo el importe del traspaso por entender que ha incumplido alguna de las cláusulas y el asunto acaba en los juzgados. En un ejercicio de imprudencia el Sporting no dota provisión contable alguna.


El segundo hito importante sucede en octubre de 2013 cuando el Sporting es condenado a pagar 750.000 euros por el juzgado de primera instancia. Ambos clubs declaran su intención de recurrir la sentencia. El Barcelona sigue solicitando los 2,5 millones del traspaso. En otro ejercicio de imprudencia, esta vez mayor, el Sporting tampoco dota la oportuna provisión contable.


Del tercer hito nos enteramos por casualidad, gracias a un buen blog de un aficionado sevillista (Salmón Palangana).  Nos encontramos ya en noviembre del 2015 y el Sporting es condenado por la Audiencia Provincial a pagar aún más: 1.250.000, la mitad del traspaso. Esta vez desde Mareo no se saca ningún comunicado a diferencia de la sentencia anterior, pero a raíz de la noticia del citado blog en la prensa local asturiana se recoge que el Sporting recurre al tribunal supremo. Del Barcelona en cambio no se sabe si se conforman con el botín de 1,25 kilos o también recurren al Supremo. El Sporting, en un ejercicio de prudencia, informa de que dota la correspondiente provisión contable y así figura en las cuentas como Gasto extraordinario. Hasta aquí todo correcto.






Este señor de la imagen es Fray Luca Pacioli, considerado padre de la contabilidad moderna al desarrollar el sistema de la partida doble. Esto quiere decir que todo apunte contable tiene su contrapartida. En el caso que nos ocupa tenemos por un lado la contabilización del Gasto extraordinario. Pero ¿cuál es la contrapartida?


Lógicamente al decir que se ha dotado una provisión, la contrapartida debería ser precisamente esa: la provisión. Sin embargo echando un vistazo al balance de situación observamos que no hay ninguna provisión. Así lo confirma la nota 14 de la memoria, que dice que no ha habido ningún movimiento en lo que se refiere a provisiones y contingencias durante ese ejercicio. Por lo tanto la opción más lógica no se ha utilizado.


La siguiente alternativa es que en un exceso de prudencia den el litigio por perdido y lo hayan contabilizado ya como una deuda exigible. Sorprendería por la nula prudencia mostrada con anterioridad. Sin embargo no parece estar en ninguno de los desgloses de deudas del balance, ni de la memoria ni en los powerpoints con los que los asistentes a la Junta fueron impresionados.


La tercera opción en discordia es la reducción del activo, ya sea contra un gasto anticipado (descartado) , un derecho de cobro (casi descartado) o la tesorería, siendo esta última la más normal.


En resumen, contablemente parece que no se ha procedido de ninguna de las dos primera formas lo que implicaría por descarte que se ha procedido de la tercera forma. Estaríamos entonces ante una importante contradicción.


Otro dato es que la explicación de la referida nota 14 de la memoria se llevó a la Junta, pero el presidente sólo explicó la parte de la contabilización que ya conocíamos: el gasto extraordinario. Y después de tantos años uno ya va conociendo el percal y entendiendo esos silencios sobre determinadas cuestiones.


Cada cual que saque sus propias conclusiones. Desde el purismo contable, en un ejercicio de máxima prudencia, evitamos pronunciarnos hasta tener más información sobre este enigmático asunto y planteamos al amable la siguiente cuestión ¿hay algo que no nos hayan contado sobre el affaire Botía?





viernes, 20 de enero de 2017

Del rigor a la burla

Hoy escribo unas líneas en golaverage.com sobre la Junta y la exigencia de rigor del mandamás del Sporting. Lo podéis leer pinchando en el enlace

Por otra parte y como gran novedad se dieron explicaciones a varias de las irregularidades contables puestas de manifiesto en este blog. Ni que decir que no me convencen en absoluto aunque se agradece el esfuerzo. Da para escribir un libro pero iremos poco a poco.

Como desahogo final y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y aunque no servirá de nada, solicito también un poco de rigor en el siguiente asunto:

- Contrato de Préstamo:es aquel por el que la entidad financiera (prestamista) entrega al cliente (prestatario) una determinada cantidad de dinero estableciéndose contractualmente la forma en que habrá de restituirse el capital, y abonar los intereses remuneratorios...

- Contrato de agencia: es aquel en virtud del cual una persona física o jurídica (el agente) asume de forma estable y permanente el encargo, en nombre  y por cuenta de otro y a cambio de una retribución, de promover y concluir contratos como intermediario independiente...

Esos contratos se firmaron con Doyen, correcto. Pero cuando hablamos del famoso contrato de Doyen, el contratón, que se parece como un huevo a una castaña a lo anterior.

Chupito cada vez que lea o escuche hablar del préstamo, crédito o contrato de agencia de Doyen.